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APROXIMACIÓN CONCEPTUAL AL TANDOKU-RENSHU
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El Tandoku Renshu es uno de los distintos sistemas de trabajo que utilizamos en Judo con el objetivo de aprender un gesto determinado. Para conseguir la adquisición de dicho gesto, debemos tener en cuenta la noción de aprendizaje motor. Siguiendo a Grosser (1986), tenemos que entender que el aprendizaje motor es el proceso de obtención, mejora y automatización de habilidades motrices como resultado de la práctica de una secuencia de movimientos realizados de manera consciente, consiguiendo un cambio positivo en la coordinación entre el sistema nervioso central y el sistema muscular. Es éste concepto de conciencia el que va a determinar el grado de éxito en la utilización de este sistema.
¿Qué es el Tandoku Renshu?
Según el glosario del Kodokan, el Tandoku Renshu es un sistema de aprendizaje que se realiza en solitario sobre ejercicios individuales. Otros autores lo definen como "un estudio sobre el aprendizaje de movimientos técnicos específicos que se realizan de manera individual y en solitario, en vez de por parejas". (Amador,1999)
Podríamos añadir otra definición que no distante de las dos anteriores, ampliara el concepto a "un sistema de enseñanza-aprendizaje que se realiza sin un compañero colaborador (uke) y que se propone fundamentalmente para:
Facilitar la tarea de aprendizaje de un gesto técnico determinado.
Mejorar y ayudar al control del equilibrio.
Poder experimentar las acciones de manera analítica, con el fin de identificar todos
los elementos del gesto y así poder ajustarlos posteriormente en la secuencia y en el tiempo.
Aprender el ritmo del movimiento
Mejorar la coordinación intersegmentaria requerida para realizar la técnica
eficientemente.
(García, 1999).
Esta definición, algo más explícita, recoge en su globalidad algunos de los objetivos que se pretenden adquirir cuando programamos el Tandoku Renshu como tarea de trabajo dentro de una sesión de entrenamiento. Evidentemente este sistema puede y debe estar incluido en todas las fases de evolución de una programación a largo plazo, desde la etapa inicial hasta la de consecución de máximo rendimiento.
Fases metodológicas.
A la hora de programar el Tandoku Renshu, debemos de reconocer anteriormente en qué fase del aprendizaje con relación al objetivo está nuestro alumno y qué pretendemos conseguir con la utilización del referido sistema.
A cada una de las distintas fases metodológicas en que se puede dividir el sistema, corresponde una serie de características de carácter informacional que van a asegurar la correcta respuesta del sistema neuromuscular una vez interpretadas y elaboradas las señales provenientes del cerebro.
Podemos distinguir cuatro fases metodológicas: - 1a Fase Fase de reconocimiento - 2a Fase Fase de control - 3a Fase Fase de adaptación - 4a Fase Fase de consolidación
Cada fase tiene un cometido y unas características distintas a la hora de su ejecución tanto en su aspecto procedimental como en su aspecto actitudinal. En un gran número de ocasiones proponemos este sistema tan sólo como un elemento complementario sin un objetivo conciso, lo que produce una falta de motivación en el alumno que se dedica a realizar de manera inconsciente movimientos aleatorios generalmente con graves errores coordinativos.
Esta falta de rigor técnico de algunos profesores y entrenadores han hecho que este enriquecedor sistema de enseñanza haya ido desapareciendo como propuesta en la adquisición de nuevas estructuras de movimiento.
Fase de reconocimiento. - Es la primera de las fases metodológicas. En ella se pretende que el alumno reconozca el gesto; es decir que sea capaz de encontrar las señas identificativas del movimiento, el porqué de su estructura y establezca el grado de dificultad individual de la tarea.
Esta fase de reconocimiento se caracteriza por:
- Almacenamiento de la información - Comprensión del gesto - Adquisición secuencial - Adecuación gestual
En esta fase de reconocimiento, tiene lugar el inicio de la construcción de la representación mental, o el programa motor, que va a tener como objetivo el control del movimiento. Mediante la práctica y las correspondientes retroalimentaciones se elaborará una imagen correcta de la acción. Es el momento donde el alumno debe poner todo de su parte para recoger toda la información e intentar captar la idea del movimiento. (Almacenamiento de la información).
Es en este estadío donde debemos proporcionar al alumno el mayor número de instrucciones básicas sobre el gesto propuesto, y es muy importante que para ello utilicemos todos los canales de comunicación (visual, auditivo, kinestésico etc. ) con el objetivo de que el alumno llegue a una clara idea de lo que debe hacer, de cómo hay que hacerlo y qué requiere dicha actividad, para tratar así de desplegar los recursos necesarios de la forma más eficiente posible. (Aspectos relacionados con el entendimiento y compresión de la tarea). (Ruiz,1994).
Una vez que el alumno reconoce la tarea y es capaz de imitarla dentro de sus limitaciones, la práctica y el correspondiente conocimiento de los resultados organizará y reorganizará el patrón motor para ajustar el modelo ejecutado al modelo propuesto.
Este tipo de acciones, donde los aspectos cognitivos van a tener una gran relevancia, incidirán sobre la mejora de la coordinación dinámica y proporcionará al aprendiz el conocimiento de las secuencias motoras propias de cada fase de la ejecución. Por ejemplo en la fase de Kuzushi, qué tipos de acciones van a determinar su existencia, o en la fase de Tsukuri, cuál va a ser el orden de los distintos pasos, etc. (Adquisición secuencial)
Todas estas acciones estudiadas de manera analítica durante esta primera parte de la fase de reconocimiento, deben ser tratadas como si de un solo gesto se tratara, como así es, consolidando de esta forma el conocimiento de la acción y buscando una adecuación gestual.
Fase de control. - Una vez conocidos y comprendidos los elementos técnicos que conforman el gesto propuesto, el alumno debe organizar sus estructuras de índole morfológicas y sensoriales con el objetivo de llegar a una coordinación del movimiento que asegure la eficiencia del mismo en un futuro próximo. Aspectos relacionados con la biomecánica van a tener una importancia supina en el desarrollo de esta fase.
Esta fase se debe caracterizar por los siguientes puntos: - Desarrollo de la coordinación intersegmentaria específica - Control del equilibrio - Implemento de aptitudes condicionales - Fluidez motriz
Debemos buscar que la ejecución del movimiento no conlleve una dependencia segmentaria, o un exceso de fuerza o de velocidad que pueda provocar desajustes en la secuencia o en el tiempo deteriorando la acción de manera que ésta no sea eficaz. Importante es, en este momento, el trabajo sobre la independencia segmentaria.
Es común entre los noveles realizar el gesto propuesto con una intensidad condicional superior a la requerida; ésto no hace más que deformar el patrón del movimiento y va en perjuicio del control del equilibrio y de la fluidez motriz.
Para que se cumpla correctamente esta fase y en consecuencia se lleve a buen puerto el proceso de aprendizaje motor, es importante que se establezcan distintas orientaciones en la tarea que se va a diseñar, proponiendo al alumno diferentes situaciones y subobjetivos que vayan encaminados a satisfacer los aspectos citados.
Cuando la realización del gesto cumple con los requisitos técnicos básicos, (no existe desequilibrio de Tori, las acciones se secuencian correctamente, se observa una fluidez en la realización del gesto etc. ), es el momento de incorporar a la acción elementos condicionales, como pudieran ser la velocidad, fuerza o la mayor elasticidad etc.
Este implemento debe estar relacionado con la capacidad del ejecutante, y no se debe buscar que sus expresiones sean excesivamente altas, sino con la intensidad y ritmo que no hagan deteriorar el movimiento y que se parezca a aquel que realizaba el aprendiz antes de agregar los elementos condicionales. Esta fluidez motriz que se persigue tras añadir dichos elementos es el objetivo de esta segunda fase.
Fase de adaptación. - Es el momento de la comprensión morfológica y sensorial del gesto. Se trata pues de consolidar la imagen del movimiento y ser capaz de proceder a una auto-retroalimentación significativa. Es común observar en nuestra práctica cotidiana, que la utilización del Tandoku-renshu se reduce a la propuesta por parte del profesor de una tarea que se limita a favorecer el aprendizaje, descargando de elementos interferenciales la acción técnica. (Desaparece Uke, es más fácil hacer el movimiento. . . . )
Esta actitud sería útil, si una vez que viéramos que el ejecutante realiza correctamente el gesto, favoreciéramos su aprendizaje dotándole de una información que le asegurara la propia comprensión de su ejecución, proporcionándole elementos que pudieran serle útil en la autoevaluación de su movimiento.
Las características propias de esta fase son: - Disociación y sincronización del gesto - Consolidación de la imagen del movimiento - Capacidad de autoanálisis - Adecuación condicional
En esta etapa es importante que las acciones realizadas se ajusten al modelo propuesto, es decir, que no existan errores u olvidos de determinadas acciones, por ejemplo, que los segmentos del cuerpo estén correctamente ubicados, que la velocidad lineal y angular de los mismos correspondan con las premisas formuladas, que no se omitan actitudes determinantes etc. . .
Debemos realizar el gesto minimizando el gasto energético, en busca de una economía funcional que me permita una mayor calidad del movimiento. (Sincronización). Cumplidos estos pasos, el alumno se encamina hacia un automatismo del gesto propuesto que va a permitir una liberalización corticoidal que no va a necesitar de una continua concentración. Este primer automatismo que ya es eficaz, no es del todo el objetivo final del aprendizaje en Judo, ya que se trata de un automatismo mecanizado que sigue siendo de alguna manera demasiado rígido y dependiente.
Esto tipo de estereotipos motrices que se emplean en los deportes de autorregulación responde en su forma aparente al mismo esquema del reflejo. (Cecchini, 1989). Aunque es el automatismo liberado y plástico el objetivo del aprendizaje de las técnicas en Judo, sobre todo del tokui-waza, en esta fase metodológica ya se debe apreciar una automatización gestual del modelo, que permita su realización con la implementación de aspectos condicionales que logren su adecuación técnico-funcional.
Fase de consolidación. - Esta fase se caracteriza por la economía funcional y operacional, dado que el gesto o habilidad se debe llevar a cabo de forma eficaz y con un mínimo gasto cognitivo y energético. (Simonet,1985). Como hemos dicho anteriormente en esta fase hay que buscar el automatismo liberado y plástico de la acción.
Uno de los errores más significativos es la indiscriminada utilización de determinados sistemas de aprendizaje de Judo, como puede ser el Uchikomi, que pueden provocar como consecuencia de una acción no específica (no hay proyección) un estereotipo motriz que por un lado induce a una disminución en la plasticidad del movimiento y por otra se corre el riesgo de convertir la habilidad en un factor de rigidez de la conducta. (Cecchini, 1989); todo ello debido a una repetición excesiva y en ocasiones no consciente y desvirtuada del mismo.
El Tandoku-renshu en esta fase puede consolidar el aprendizaje de la acción, pasando de un automatismo mecanizado a uno liberado simplemente proponiendo la realización del gesto en situaciones variantes.
Hay que entender que el Tandoku renshu no es sistema de aprendizaje por repetición, como puede serlo el Uchikomi y que como sistema de aprendizaje para la competición, pierde su eficacia en el momento en el que movimiento se realiza correctamente, ya que si siguiéramos con su utilización estaríamos separándolo de la realidad del combate y perjudicaría la automatización liberada, objetivo principal de esta fase de consolidación.
El concepto de automatización liberada y plástica implica la no exigencia de un continuo control del movimiento por parte de los centros superiores, sino más bien una supervisión que permita adecuarlo a situaciones cambiantes, tales como se produce en nuestro deporte, el cual como sabemos se caracteriza por una regulación externa.
Las características más importantes en este ciclo son: - Automatización - Economía funcional - Autenticidad eficacia - Dominio gestual en situaciones cambiantes
El Tandoku-renshu no sólo debe utilizarse como sistema de aprendizaje de la técnica, sino que sus posibilidades son mucho más amplias; aspectos condicionales y tácticos pueden ser abordados y trabajados bajo las premisas de este método.
Su utilización y programación secuencial para el cumplimiento de distintos objetivos merece un tratamiento mucho más amplio y debe ser objeto de un artículo específico que recoja todas las propuestas realizadas por profesores y entrenadores estudiosos en el tema del aprendizaje motor y de la adecuación gestual en Judo.
Almada, F. (1980). Análise mecánica das técnicas de projecao do Gókio. Universidade técnica de Lisboa. Cecchini, J. (1989). El Judo y su razón kinantropológica. GH editores, Gijón. Fasmose, J. (1992). Aprendizaje motor y dificultad en la tarea. Paidotribo,Barcelona García, J. M. (1999). Apuntes asignatura especialización deportes de lucha y combate. Facultad Ciencias del Deporte, Toledo. U. C. L. M. Grosser, M. (1986). Técnicas de entrenamiento. Martinez Roca, Barcelona. Kano, J. (19869. Judo Kodokan. Eyras, Madrid Nakanishi, H. (1992). Seoi Nague. Ippon books. London. Riera, J. (1989). Fundamentos del aprendizaje de la técnica y táctica deportiva. INDE. Barcelona. Ruiz, L. (1994). Deporte y aprendizaje. Visor. Madrid Ruiz, L. y Sánchez, F. (1997). Rendimiento deportivo. Gymnos, Madrid. Simonet, P. (1986) Aprendizaje motor. Vigot, París Singer, R. (1986) El aprendizaje de las acciones motrices en el deporte. Hispanoeuropea, Barcelona Villamón, M. y VV. AA. (1999). Introducción al Judo. Hispanoeuropea, Barcelona. Yamashita, Y. (1991). O SOTO GARI. Ippon books. London.
Dr. José Manuel García García
Universidad de Castilla la Mancha
Facultad de Ciencias del Deporte. Toledo